Carta sobre la situació dels veïns de Robador, 29

enviada a càrrec/cargo
Jose Luis Zapatero presidente del Gobierno español
Pascual Maragall president de la Generalitat
Joan Clos alcalde de Barcelona
M.Antonia Trujillo ministra española de vivienda
Milà conseller habitatge Catalunya
Xavier Cases 2¼ tinent alcalde i regidor d'urbanisme. ajunt. Bcn
Ribó Síndic de Greuges
Enrique Múgica Defensor del Pueblo
Josep M» de Mena Fiscal gral. de Catalunya
Pilar Malla Defensora Bcn
Carme Trilla secretaria vivenda Generalitat
Rosa Gil associació Tot Raval
De Torres gerent Focivesa
Carles Martí regidor districte Ciutat Vella
Xavier Trias cap CiU
Fdez. Díaz cap P.P.
Portabella cap E:R.C.
Immma Mayol cap I.C.
  cap P.S.C.

 

 

(castellano)

Barcelona, a 27 de diciembre de 2004


Ilustrísimo/a Señor/a,


Tras 24 meses de lucha para que no nos echen de nuestras casas, los vecinos del número 29 de la calle Robador nos dirigimos a usted para ponerle al corriente de nuestra dramática situación, con la esperanza de recibir la atención que merecemos y que hasta hoy no nos han ofrecido las instituciones a las que hemos recurrido. A lo largo de los dos últimos años hemos reclamado insistentemente a los representantes y funcionarios municipales que nos atendieran, y a la fecha de hoy tenemos que decir que por su parte no hemos recibido más que buenas palabras que nunca han llegado a concretarse en una implicación real que ayudase a parar nuestra expulsión. Decepcionados ante su respuesta, y sin recursos para hacer otra cosa, nos hemos manifestado varias veces para intentar captar la atención de vecinos y medios de comunicación, y puntualmente lo hemos conseguido: muchos vecinos nos han expresado su solidaridad, y el revuelo que causó hace un año la difusión de casos como el nuestro en la prensa y la televisión motivó, por ejemplo, que el Ayuntamiento se apresurase a publicitar la creación de una oficina antimobbing en el distrito de Ciutat Vella, oficina que a la hora de la verdad la única ayuda que nos ha ofrecido ha sido intentar persuadirnos de emprender ninguna acción legal contra los propietarios que nos quieren echar. Debido a los mínimos recursos económicos de la mayoría de nosotros, sólo uno de los vecinos ha podido sacar adelante una acción legal (y la ha ganado), con el resultado que es el único que por el momento tiene garantizada la permanencia en su domicilio. El resto estamos a la espera de la sentencia de los procesos de desahucio interpuestos contra nosotros. Por esta razón hacemos un último llamamiento y nos dirigimos a usted (y a otros organismos y entidades), esperando que pueda hacer algo para que nuestro caso (como el de muchos otros vecinos de este y otros barrios de Barcelona) sea atendido correctamente por la Administración.

A continuación le exponemos el caso con más detalle.


1. Nuestra escalera se encuentra en el corazón de lo que antes se conocía como el Barrio Chino y ahora llaman el Raval, frente al solar en obras de la futura Illa Robador, una de las actuaciones más “emblemáticas” (según los responsables municipales) del plan de “reforma y revitalización” del barrio, llevado a cabo en gran medida gracias a la aportación de Fondos de Cohesión de la Unión Europea. En este solar se construirá un hotel de lujo, oficinas, viviendas, un parking y la nueva sede de la Filmoteca de la Generalitat, entre otras cosas. Nuestra escalera se ha vendido cuatro veces en los últimos dos años (de julio de 2001 a julio de 2003), y ha pasado de valer 70 millones de pesetas a 227 millones; todo ello sin que se haya hecho la más mínima obra de mantenimiento en la finca, como se puede constatar en su lamentable estado general, con puertas tapiadas, goteras por todas partes, conexiones eléctricas reventadas, hongos, etc. A los vecinos no se nos ha avisado nunca de las sucesivas compras y ventas, ni tampoco se nos ha permitido ejercer el derecho de tanteo y retracto para adquirir nuestros pisos.


2. Es importante puntualizar que el número 29 de la calle Robador no es un edificio en sí mismo, sino que forma con el número 31 un solo edificio. Por eso, cuando hablamos de las distintas ventas del inmueble no estamos hablando de la venta de un edificio, sino de una escalera.


3. Los primeros compradores hicieron una división horizontal de facto, y lo que era una sola propiedad (toda la escalera) se convirtió en 23 distintas, cada una con su propia inscripción en el registro de la propiedad (setiembre de 2001).


4. En la primera venta, de julio de 2001, bajo firma notarial, se hizo una falsificación de documento público: nuestra finca fue inscrita en el registro de la propiedad núm. 3 de Barcelona como "libre de arrendatarios". La veintena de vecinos que vivíamos en la escalera en aquel momento, pues, legalmente no existíamos.


5. Esta falsificación documental ha ido reproduciéndose hasta la última venta, en la que se cambió la inscripción. Se da el caso de que incluso una apoderada de la Caixa Laietana concedió a los compradores una hipoteca sobre esta finca "libre de arrendatarios", de la que cada piso respondía por una cantidad (conforme a la división horizontal que hemos comentado).


6. Tras la tercera venta (30 de noviembre de 2002) los vecinos empezamos a recibir burofaxes instándonos a abandonar los pisos. A partir de entonces, Manel González (el único vecino con capacidad económica para afrontar las gestiones), consultó el registro y descubrió toda la situación (las ventas, la falsificación documental, etc.). Al pedir un certificado de dominio y cargas (aconsejado por su abogada, particular claro está), descubrió a los propietarios en el momento en el que se hacía la 4a venta, y entonces reclamó su derecho a ejercer el tanteo y retracto por vía judicial. Después de un largo vía crucis particular de muchos meses durante los que no recibió ayuda alguna por parte del Ayuntamiento, finalmente ganó en 1a instancia la propiedad de su piso (sentencia de 31/3/2004, comunicada el 15/4/2004). Con todo, los propietarios del resto de los pisos han presentado recurso contra dicha sentencia.


7. La falsificación documental le fue comunicada al Registrador de la Propiedad, pero éste no hizo nada para solucionar la situación, alegando que no era su responsabilidad.


8. Esta situación se comunicó al Sr. Carles Martí, concejal del distrito de Ciutat Vella, el día 7 de octubre de 2003, cuando todavía no se había hecho la inscripción de la última venta y, por lo tanto, cuando aún se podían haber iniciado todo tipo de acciones legales (impugnación de la venta, derechos de tanteo y retracto, etc.).


9. El Ayuntamiento no ha querido ejercer ningún tipo de acción legal que pudiese solucionar la situación de los inquilinos de Robador 29. Se da el caso de que la Oficina Antimobbing del distrito, inaugurada en mayo de 2004 después de que los medios de comunicación se hicieran eco de numerosos casos como el nuestro, incluso comunicó al vecino Manel González (a través de los Sres. De Torres y Augusto Ribeiro) que no tenía ninguna posibilidad de ganar ningún juicio, con lo que, en vez de ayudarlo, lo perjudicaban (porque, finalmente, ganó su pleito).


10. Los demás vecinos (la mayoría tenemos entre 55 y 78 años, y unas rentas de 275 a 340 euros mensuales), estamos afectados por procesos de desahucio que se interpusieron a partir de la tercera venta. Al no tener medios económicos, hemos tenido que defendernos con los abogados de oficio que se nos han asignado, dándose el caso de que en una vista ni siquiera se presentaron. En resumen, no disponemos ni de la defensa gratuita que nos corresponde.


11. Mientras tanto, continuamos sufriendo mobbing por parte de los últimos propietarios: cortes de agua; inundaciones; dejadez total de la escalera, que provoca la invasión de ratas; no reparación de la puerta de la calle, de los buzones, etc.; inutilización de las salidas de humo; abandono de pisos vacíos, abiertos de par en par, con lo que tenemos miedo al entrar en casa por la noche; todo esto, aparte de la presión para que abandonemos los pisos con todo tipo de notificaciones, burofaxes, notarios, amenazas de declaración de ruina (y la consiguiente expulsión) y otras tácticas intimidatorias que conocen bien muchos vecinos de nuestro barrio, como, por ejemplo, dejar de cobrarnos los alquileres.


12. Los vecinos de Robador 29 consideramos que nos han robado y que la única vivienda que se nos ofrece es la calle, porque los Servicios Sociales del distrito nos dicen que nos tenemos que buscar nosotros mismos otro piso de alquiler (actualmente a unos precios inasequibles para nosotros en el Raval) y que sólo nos pueden ayudar durante unos meses (alrededor de seis) cuando se produzca el desahucio.


13. Nos sentimos desamparados y creemos que alguien tiene que tomar medidas para abordar esta problemática, que no nos afecta sólo a nosotros, sino a la mayoría de los vecinos del Raval, indefensos ante la complicidad entre instituciones públicas y especuladores privados. Creemos que el Ayuntamiento es una parte activa en este problema, que saca provecho de la situación en todo el proceso especulativo fomentado por la revalorización del barrio a partir de operaciones público-privadas como la de la Illa Robador, por ejemplo, ganando mucho dinero con la venta de los solares previamente expropiados a través de la empresa Foment de Ciutat Vella (a la corporación hotelera Barceló por 8 millones de euros, en el caso de la Illa Robador, sin ir más lejos), en cada venta de inmuebles, así como con la revalorización del suelo y el aumento de impuestos en concepto de contribución urbana. Viendo que, hasta el día de hoy, el Ayuntamiento no ha querido involucrarse en nuestra defensa ni parece que tenga intención de hacerlo, pero que, por otro lado, sí que saca provecho de la especulación en el mercado de la vivienda en nuestro barrio, pedimos que nos realojen en pisos de protección oficial a un precio asequible para nuestras posibilidades. Sabemos que esta no es una solución de justicia (lo sería que pudiéramos quedarnos en nuestros pisos en unas condiciones de seguridad y "habitabilidad" dignas), pero en la situación en la que nos encontramos ya sólo pedimos una solución de emergencia. Eso sí, no "provisional" como la que nos proponen los Servicios Sociales del distrito de Ciutat Vella, sino definitiva.

Vecinos de Robador 29

 

 

 

Si quiere ponerse en contacto con nosotros, lo que le agradeceríamos mucho, puede llamarnos al teléfono 610301831 de Manel González (Robador 29, 4o 4a, 08001 Barcelona).

 

 

 

 

 

 

 

(català)

 

Barcelona, a 21 de desembre de 2004


Benvolgut senyor / Benvolguda senyora,


Després de 24 mesos de lluita perquè no ens facin fora de casa nostra, els veïns del número 29 del carrer Robador ens adrecem a vostè per posar-lo/la al corrent de la nostra dramàtica situació, amb l’esperança de rebre l’atenció que mereixem i que fins avui no ens han ofert les institucions a què hem recorregut. Al llarg dels últims dos anys hem reclamat insistentment als representants i funcionaris municipals que ens atenguessin, i al dia d’avui hem de dir que per part seva no hem rebut més que bones paraules que no s’han arribat a concretar mai en una implicació real que ajudés a aturar la nostra expulsió. Decebuts davant la seva resposta, i sense recursos per poder fer altra cosa, ens hem manifestat diverses vegades per intentar captar l’atenció de veïns i mitjans de comunicació, cosa que puntualment hem aconseguit: molts veïns ens han expressat la seva solidaritat, i l’enrenou que va causar ara fa un any la difusió de casos com el nostre a la premsa i la televisió va motivar, per exemple, que l’Ajuntament s’afanyés a publicitar la creació d’una oficina antimobbing a Ciutat Vella, oficina que a l’hora de la veritat l’únic ajut que ens ha ofert ha estat intentar persuadir-nos d’emprendre cap acció legal contra els propietaris que ens volen fer fora. A causa dels mínims recursos econòmics de la majoria de nosaltres, només un dels veïns ha pogut tirar endavant una acció legal (i l’ha guanyat), amb el resultat que és l’únic que de moment té garantida la permanència al seu domicili. La resta ens trobem a l’espera de la sentència dels processos de desnonament que hi ha interposats contra nosaltres. És per això que fem una última crida i ens adrecem a vostè (i a altres organismes i entitats), esperant que pugui fer alguna cosa perquè el nostre cas (com el de molts altres veïns d’aquest i d’altres barris de Barcelona) sigui atès correctament per l’Administració.


A continuació li exposem el cas amb una mica de detall.


1. La nostra escala, encarada al solar de la futura Illa Robador (on es construirà un hotel de luxe i un pàrquing, entre d’altres coses), s’ha venut quatre vegades els últims dos anys (del juliol del 2001 al juliol del 2003), i ha passat de valer 70 milions de pessetes a 227 milions; tot plegat sense que s’hi hagi fet la més petita obra de manteniment, com es pot constatar en l’estat lamentable de la finca, amb portes tapiades, goteres pertot arreu, connexions elèctriques rebentades, fongs, etc. Els veïns no hem estat mai avisats de les successives compres i vendes, ni tampoc se’ns ha permès exercir el dret de tempteig i retracte per adquirir els nostres pisos.


2. Cal puntualitzar que el número 29 del carrer Robador no és un edifici en si mateix sinó que, juntament amb el número 31, forma un sol edifici. Per això, quan parlem de les diferents vendes de l’immoble no estem parlant de la venda d’un edifici, sinó d’una escala.


3. Els primers compradors van fer-ne la divisió horitzontal de facto, i el que era una sola propietat (tota l’escala) es va convertir en 23, cadascuna amb la seva inscripció diferent al registre de la propietat (setembre del 2001).


4. En la primera venda, del juliol del 2001, sota signatura notarial, es va fer una falsificació de document públic: la nostra finca va ser inscrita al registre de la propietat núm. 3 de Barcelona com a "lliure d’arrendataris". La vintena de veïns que habitàvem a l’escala en aquell moment, doncs, legalment no existíem.


5. Aquesta falsificació documental s’ha anat reproduint fins a la darrera venda, en què es va canviar la inscripció. Fins i tot una apoderada de la Caixa Laietana va concedir als compradors una hipoteca sobre aquesta finca "lliure d’arrendataris", de la qual cada pis responia per una quantitat (d’acord amb la divisió horitzontal que hem comentat).


6. Després de la tercera venda (30 de novembre de 2002) els veïns vam començar a rebre burofaxs perquè abandonéssim els pisos. A partir d’aleshores, Manel González (l’únic veí amb capacitat econòmica per afrontar les gestions), va consultar el registre i va descobrir tota la situació (les vendes, la falsificació documental, etc.). En demanar un certificat de domini i càrregues (aconsellat per la seva advocada, particular és clar), va enxampar els propietaris en el moment en què es feia la 4a venda, i aleshores va reclamar el seu dret a exercir el tempteig i retracte per via judicial. Després d’un llarg via crucis particular de molts mesos en què no va rebre ajuda de cap mena per part de l’Ajuntament, finalment va guanyar en 1a instància la propietat del seu pis (sentència del 31/3/2004, comunicada el 15/4/2004). Tot i així, els propietaris de la resta dels pisos han recorregut la sentència.


7. La falsificació documental va ser comunicada al Registrador de la Propietat, però aquest no va fer res per solucionar la situació al·legant que no n’era el responsable.


8. Aquesta situació es va comunicar al Sr. Carles Martí, regidor del districte de Ciutat Vella, el dia 7 d’octubre del 2003, quan encara no s’havia fet la inscripció de la darrera venda i, per tant, quan encara es podien haver emprès tota mena d’accions legals (impugnació de la venda, drets de tempteig i retracte, etc.).


9. L’Ajuntament no ha volgut exercir cap tipus d’acció legal que pogués solucionar la situació dels llogaters de Robador 29. Es dóna el cas que l’Oficina Antimobbing del districte, inaugurada el maig del 2004 després que els mitjans de comunicació es fessin ressò de nombrosos casos com el nostre, fins i tot va comunicar al veí Manel González (a través dels Srs. De Torres i Augusto Ribeiro) que no tenia cap possibilitat de guanyar cap judici, amb la qual cosa, més que ajudar-lo, el perjudicaven (perquè, finalment, ha guanyat el seu pleit).


10. La resta de veïns (la majoria tenim entre 55 i 78 anys, i unes rendes de 275 a 340 euros mensuals), estem afectats per processos de desnonament que es van interposar a partir de la tercera venda. En no tenir mitjans econòmics, hem hagut de defensar-nos amb els advocats d’ofici que se’ns han assignat, donant-se el cas que en una vista ni tan sols es van presentar. En resum, no disposem ni de la defensa gratuïta que ens pertoca.


11. Mentrestant, continuem patint el mobbing per part dels últims propietaris: talls d’aigua; inundacions; deixadesa total de l’escala, que provoca la invasió de rates; no reparació de la porta d’entrada, de les bústies, etc.; inutilització de les sortides de fum; abandonament de pisos buits, oberts de bat a bat, amb la qual cosa tenim por en entrar a casa de nit; tot això, a part de la pressió perquè abandonem els pisos amb tota mena de notificacions, burofaxs, notaris, amenaces de declaració de ruïna (i la consegüent expulsió) i altres tàctiques intimidatòries que coneixen prou bé molts veïns del nostre barri, com, per exemple, deixar de cobrar-nos els lloguers.


12. Els veïns de Robador 29 considerem que ens han robat i que l’única vivenda que se’ns ofereix és el carrer, perquè els Serveis Socials del districte ens diuen que ens hem de buscar nosaltres mateixos uns altres pisos de lloguer (actualment a uns preus inassequibles per a nosaltres al Raval) i que només ens poden ajudar durant uns mesos (al voltant de sis) quan es produeixi el desnonament.

 

13. Ens sentim desemparats i creiem que algú ha de prendre mesures per abordar aquesta problemàtica, que no ens afecta només a nosaltres, sinó a gran part dels veïns del Raval, indefensos davant la complicitat entre institucions públiques i especuladors privats. Creiem que l’Ajuntament és una part activa en aquest problema, que treu profit de la situació en tot el procés especulatiu fomentat per la revalorització del barri a partir d’operacions com la de l’Illa Robador, per exemple, guanyant molts diners en la venda dels solars a través de l’empresa Foment de Ciutat Vella (a la corporació hotelera Barceló per 8 milions d’euros, en el cas de l’Illa Robador), en cada venda d’immobles, així com amb la revalorització del sòl i l’augment d’impostos en concepte de contribució urbana. Veient que, fins al dia d’avui, l’Ajuntament no ha volgut involucrar-se en la nostra defensa ni sembla que tingui intenció de fer-ho, però que, d’altra banda, sí que treu profit de l’especulació en el mercat de l’habitatge al nostre barri, demanem que ens reallotgin en pisos de protecció oficial a un preu assequible per a les nostres possibilitats. Tenim clar que aquesta no és una solució de justícia (que seria que poguéssim quedar-nos als nostres pisos en unes condicions dignes de seguretat i "habitabilitat"), però en la situació en què ens trobem, ja només demanem una solució d’emergència. Això sí, no "provisional" com la que ens proposen els Serveis Socials del districte de Ciutat Vella, sinó definitiva.

 

Veïns de Robador 29

 

 

 

Si es vol posar en contacte amb nosaltres, cosa que li agrairíem molt, pot trucar-nos al número de telèfon 610301831 de Manel González (Robador 29, 4t 4a, 08001 Barcelona).