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Barcelona, 26 de febrero de 2004.

Ilmo. Sr. Alcalde de Barcelona
Don Joan Clos i Matheu

Queremos hacer constar nuestra más profunda condena ante los hechos sucedidos en el día de hoy en la calle San Rafael del barrio del Raval, cuando se iba a proceder al cierre del bar “Ciutat Vella”, tras largos años de negociaciones y falsas promesas municipales, fruto del proceso de especulación - mal llamado “de reforma” - a que está siendo sometido este barrio desde hace años y que también afecta a otras áreas del mismo.
A las diez de la mañana se han personado en el lugar de los hechos los señores José María De Torres y Rosa Fornàs de “Foment de Ciutat Vella”, acompañados de algunos Funcionarios del Juzgado y una quincena de efectivos de la Guardia Urbana. En estos momentos se estaba procediendo a un sencillo acto de despedida del local – con un desayuno – por parte de algunos amigos y clientes del local y de un buen número de reporteros y periodistas de prensa, radio y televisión que cubrían la información del evento.


En la puerta del local se ha mantenido un diálogo entre los señores De Torres y Fornás, con el arrendatario D. Jesús García el cual, una vez más, no ha aceptado las condiciones que se le daban, aduciendo que se sentía engañado y presionado. Cuando los señores De Torres y Fornás se retiraban y algunos de los presentes le recomendaban al señor García que aceptara y que si, en el futuro, le engañaban había constancia de la oferta, por las numerosas cámaras de video y grabadoras presentes, se ha producido una violenta carga policial, arremetiendo contra público e informadores de manera absolutamente inoportuna y desmesurada, puesto que no había habido ningún tipo de provocación o actitud de resistencia de ninguno de los presentes, ni tan siquiera habían terminado las negociaciones ya que, con posterioridad a la carga policial, el Sr. García ha aceptado la oferta hecha por los representantes de “Foment de Ciutat Vella”.


Por todo lo expuesto le pedimos encarecidamente, como máxima autoridad municipal, que ordene abrir un proceso de investigación de los hechos – de los que hay, por suerte, gran profusión de documentos audiovisuales – y que se depuren responsabilidades de quienes ordenaron una absurda carga policial contra unos pacíficos ciudadanos y un grupo de informadores que nada tuvo que envidiar a las de las más oscuras épocas antidemocráticas y represivas del régimen franquista, justo el mismo día en que daba comienzo una campaña electoral en un país supuestamente democrático.

Señor Alcalde, se lo pedimos - ¡se lo exigimos! – de manera respetuosa, civilizada, documentada y democrática.

 

Coordinadora contra l'especulació del Raval