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La depuradora és un dels elements fonamentals per poder realitzar la transformació del riu. Ha de permetre acomplir amb èxit la neteja de les aigües i afavorir com a consequència, la reccuperació biològica i la possibilitat de proposar nous usos social a l'espai.
La seva construcció ha permès també posar al descobert la important necrópolis d'incineració de can Piteu així com assentaments de gran valor i restes fòssils de la fauna de fa 9,5 milions d'anys, testimonis tots ells del tracte privilegiat que ha merescut aquest indret des de temps immemorial.


La depuradora
es uno de los elementos fundamentales para poder llevar a cabo la transformación del río. Ha de permitir que se pueda cumplir con éxito la limpieza de las aguas y favorecer como consecuencia, la recuperación biológica y la posibilidad de proponer nuevos usos sociales al espacio.
Su construcción ha puesto al descubierto la importante necrópolis de incineración de Can Piteu así como asentamientos de gran valor y restos fósiles de la fauna de hace 9,5 millones de años, testimonios todos ellos del trato privilegiado que ha merecido éste lugar desde tiempos inmemoriales.

 

Descubierta en Sabadell la necrópolis de incineración más importante de la Península Ibérica.


BARCELONA, 11 (EUROPA PRESS).
Las excavaciones efectuadas desde la pasada primavera en el yacimiento de Can Llobateres y la necrópolis de Can Piteu, en Sabadell (Barcelona), han puesto al descubierto la necrópolis de incineración más importante de la Península Ibérica en cuanto a número de tumbas y calidad de los restos y una de las más importantes de Europa junto al yacimiento de Mailhac (Francia).
Los técnicos han recuperado cerca de 900 tumbas de las edades de Bronce y de Hierro y más de 400 restos fósiles de diversas especies animales de hace 9,5 millones de años.


EDAD DE BRONCE Y DE HIERRO.
La necrópolis se extiende sobre unos 1.000 metros cuadrados, donde los investigadores estiman la localización de más de 1.000 tumbas, de las cuales han recuperado casi 900. En el lado norte, en poco más de 200 metros cuadrados, se enterraron centenares de urnas cinerarias de la Edad de Bronce Final, en pequeños hoyos donde se introducía la urna con su tapadera y, como máximo, un recipiente de ofrendas,además de otros elementos metálicos.
En el período siguiente, los habitantes de la Edad de Hierro Inicial ampliaron la necrópolis hacia el sur. Sus vestigios se localizan en unas 300 grandes tumbas en foso, abiertas en una superficie de unos 700 metros cuadrados, donde encajaban la urna cineraria y diferentes recipientes de ofrendas. Una de ellas ha proporcionado hasta 18 recipientes. Un jarro de producción fenicia, hecho a torno, completa el ajuar de una de estas tumbas, demostrando los contactos con los pueblos mediterráneos.
En cuanto a los descubrimientos de fósiles, hasta ahora se han recuperado más de 400 restos. Entre otros, han aparecido fósiles de Dryopitehcus Laietanus (el antepasado del orangután), Hipparion Primigenius (équido), Miotragocerus pannonie (bóvido), Aceratherium (rinoceronte), Euprox furcatus (cérvido), Myopetaurista crusafonti (ardilla voladora), reptiles y diversos roedores. Las investigaciones confirman el ecosistema del Vallesià, de hace unos 9,5 millones de años.


ANTECEDENTES.
Cabe relacionar el descubrimiento de la necrópolis con el hallazgo de 1913 cerca de la partida de Can Roqueta. En ese año, el director del Museu de Sabadell, Joan Vila i Cinca, documentó los primeros vestigios de esta necrópolis, la ubicación exacta de la cual era desconocida a pesar de la existencia de un croquis, atribuido a Joan Vila.
La búsqueda de este yacimiento funerario justificó controles arqueológicos subsidiarios de las obras del polígono industrial de Can Roqueta a partir de 1988. Los trabajos han permitido identificar y excavar exhaustivamente diferentes asentamientos del Bronce Inicial (años 2200-1800 aC), Bronce Final (1400-800 aC), Hierro Inicial (750-600 aC) y época Bajo-medieval (siglo XIV) por todo este polígono. El núcleo de estos asentamientos se localizó bajo el actual almacén de la empresa D.I.A.S.A. en 1995, al oeste del torrente de Can Llobateres.


OBRAS DE UNA DEPURADORA.
Los hallazgos son el resultado de las prospecciones efectuadas con motivo de las obras de construcción de la estación depuradora de aguas residuales de Sabadell-Riu Ripoll, que lleva a cabo la Junta de Saneamiento de la Generalitat.
En el conjunto de las investigaciones han intervenido 35 profesionales. Las prospecciones arqueológicas están dirigidas por los arqueólogos Xavier Carlús y Carmen Lara y coordinadas por el Servicio de Arqueología de la Generalitat. Dada la importancia científica, se ha dedidido una pausa en los trabajos de campo para sistematizar un primer balance de los resultados. Las excavaciones seguirán cuando se complete este balance.
(EUROPA PRESS CATALUNYA).
10/11/17-53/99.